martes, 16 de junio de 2009

Hesíodo y la Musa. Gustave Moreau. Musée d´Orsay. París









ELOGIO DE LA MESURA (16)



LA EDAD DORADA

VERSIÓN DE HESÍODO. (Trabajos y días)

“En un primer momento los inmortales que habitaban las moradas olímpicas crearon una raza áurea de hombres mortales. Éstos existían en época de Crono, cuando él reinaba sobre el Cielo, y vivían como dioses con un corazón sin preocupaciones, sin trabajos y miseria, ni siquiera la terrible vejez estaba presente, sino que siempre del mismo aspecto en pies y manos se regocijaban en los banquetes lejos de todo mal, y morían encadenados por un sueño; tenían toda clase de bienes y la tierra de ricas entrañas espontáneamente producían mucho y abundante fruto; ellos tranquilos y contentos compartían sus trabajos con muchos deleites
Después que la tierra sepultó esta raza, ellos, por decisión del gran Zeus, son “démones”, favorables, terrenales guardianes de hombres mortales, dispensadores de riquezas, pues también obtuvieron este don real.
A continuación, una segunda raza mucho peor, de plata, crearon los que habitan las moradas olímpicas, en nada semejante a la de oro en cuanto a naturaleza e inteligencia; pues durante cien años el niño crecía junto a su prudente madre, retozando de manera muy infantil en su casa, y cuando les había alcanzado la pubertad y le llegaba la edad de la juventud, vivían durante muy poco tiempo, con sufrimientos por falta de experiencia , pues no podían apartar unos de otros la temeraria “hybris”, ni querían rendir culto a los Inmortales ni sacrificar sobre los sagrados altares de los Bienaventurados, como es norma para los hombres, según sus costumbres. A éstos, después, Zeus , irritado, los hizo desaparecer…
Luego, después que la tierra sepultó a esta raza, éstos, subterráneos, se llaman bienaventurados mortales inferiores; a pesar de todo, también a éstos acompaña el honor.
El padre Zeus creó otra tercera raza de hombres mortales, de bronce, nacida de los fresnos, terrible y vigorosa, a éstos les preocupaban las funestas acciones de Ares y los actos de violencia; no se alimentaban de pan, pues tenían valeroso corazón de acero.
Broncíneas eran sus armas, broncíneas sus casas y con bronce trabajaban, pues no existía el negro hierro. Sometidos por sus propias manos descendieron a la enmohecida morada del horrible Hades en el anonimato, pues, aunque eran brillantes, también les sorprendió la negra muerte y dejaron la brillante luz del sol.
Después que la tierra sepultó esta raza, de nuevo Zeus, sobre la fecunda tierra, creó una cuarta, más justa y mejor, raza divina de héroes que se llaman semidioses, primera especie en la tierra sin límites. A éstos la malvada guerra y el terrible combate los aniquilaron a unos luchando junto a Tebas, de siete puertas, en la tierra Cadmea, por causa de los hijos de Edipo;, conduciéndoles en naves sobre el abismo del mar hacia Troya, por causa de Helena de hermosa cabellera. A otros el padre Zeus, proporcionándoles vida y costumbres lejos de los hombres, los estableció en los confines de la tierra. Estos con un corazón sin preocupaciones, viven en las islas de los bienaventurados, junto al profundo Océano, héroes felices. Para ellos la tierra rica en sus entrañas produce fruto dulce como la miel que florece tres veces al año.
Y después no hubiera querido yo estar entre los hombres de la quinta raza, sino que hubiera querido morir antes o nacer después. Pues ahora existe una raza de hierro; ni de día ni de noche cesarán de estar agobiados por la fatiga y la miseria; y los dioses les darán arduas preocupaciones. Continuamente se mezclarán bienes con males.
Zeus destruirá también esta raza de hombres mortales…El padre no será semejante a los hijos, ni los hijos al padre; el huésped no será grato al que da hospitalidad, ni el compañero al compañero, ni el hermano al hermano, como antes.
Despreciarán a los padres tan pronto como lleguen a la vejez, los censurarán hablándoles con duras palabras, faltos de entrañas, desconocedores del temor de los dioses; no podrán dar el alimento debido a los padres que envejecen.
Unos ejercerán el pillaje sobre la ciudad del otro; no habrá consideración del que es fiel al juramento; estimarán más al malhechor; la violencia y la justicia estarán en las manos; no habrá respeto; el malvado dañará al hombre bueno increpándole con palabras de franqueza y jurará un juramento.
La destructiva envidia de mirada siniestra, que se alegra del mal ajeno, seguirá a todos los malvados.
Entonces hacia el Olimpo desde la ancha tierra, cubriéndose su suave piel con blancos vestidos, se dirigirán Aidós y Némesis, en medio de la multitud de los inmortales, tras abandonar a los hombres; sólo penosos dolores quedarán para los mortales; no habrá remedio para el mal.

(Nos permitimos resaltar el hecho de que si Aidós y Némesis abandonan a los hombres en la Edad de Hierro es porque durante las restantes edades habían convivido con los mortales. Aunque parecía que estaban ausentes. Con un símil teatral sería que un personaje solamente aparece en escena en el momento de hacer “mutis por el foro”. A ello nos hemos referido al hablar de la “presencia-ausencia de Némesis”)




Versión de OVIDIO. (Metamorfosis)



La primera edad que se creó fue la de oro, la que cultivaba la lealtad y el bien sin autoridad, por propia iniciativa, sin ley. No existía el castigo y el miedo ni se leían palabras amenazantes en tablas de bronce ni suplicante la gente temía el rostro de su juez, sino que sin autoridad vivían seguros.
El pino talado en las montañas aún no había bajado para visitar el mundo extranjero, las límpidas aguas del mar, y los hombres no conocían más que sus propios litorales. Todavía no ceñían las ciudades fosos profundos; no existía la trompeta recta, no los cuernos de bronce curvo, no los cascos, no la espada; sin la práctica militar la gente vivía sin problemas en medio de una paz agradable.
También la misma tierra, sin estar obligada, ni tocada por el azadón ni herida por arado alguno, ofrecía todo por sí misma, y contentos con el alimento producido sin exigirlo nadie, recogían los frutos del madroño, las fresas salvajes, el cornejo, las moras que cuelgan en los duros zarzales y las bellotas, las que caían del copudo árbol de Jove
La primavera era eterna, y plácidos Céfiros de tibia brisa acariciaban las flores nacidas sin simiente; y también la tierra producía sin arar frutos, y el campo sin renovarse se blanqueaba de espigas preñadas.
Ya corrían ríos de leche, ya ríos de néctar, y amarilla miel goteaba de la verde encina.
Una vez que se envió a Saturno al tenebroso Tártaro y el mundo estaba bajo Jove, llegó la prole de plata, peor que el oro, más valiosa que el amarillento bronce. Júpiter acortó la duración de la antigua primavera, y a través de inviernos, veranos, desiguales otoños y breve primavera dividió el año en cuatro estaciones. Entonces por primera vez el aire, quemado por tórridos calores, se abrasó y el hielo quedó colgado congelado por el viento; entonces por primera vez penetraron en casas; las casas eran antros, espesos matorrales y ramas entrelazadas con cortezas; entonces por primera vez se arrojaron semillas de Ceres en largos surcos y gimieron los novillos oprimidos por el yugo.
En tercer lugar después de ésta vino la generación de bronce, más cruel de carácter y más dispuesta a las terribles armas, pero no criminal sin embargo; de duro hierro es la última.
Inmediatamente irrumpió en la edad de peor metal toda clase de crímenes, y huyeron el pudor, la verdad y la lealtad; y en su lugar penetraron los engaños, los fraudes, las insidias, la violencia y el deseo criminal de poseer.
Desplegaban las velas a los vientos sin que el marino los conociera bien todavía, y las quillas que largo tiempo habían permanecido en las altas montañas saltaron sobre mares ignotos, y el precavido agrimensor marcó con largas lindes la tierra antes común como la luz del sol y la brisa.
Y no solamente se exigía a la rica tierra las cosechas y el alimento debido, sino que se llegó a las entrañas de la tierra, y se excavaron las riquezas, acicate para el mal, las que había escondido y acercado a las sombras estigias; y ya había aparecido el hierro nocivo y el oro más nocivo que el hierro: apareció la guerra, que lucha con uno y otro, y blande las armas tintineantes con mano sangrienta.
Se vive del botín; el huésped no está seguro con su huésped, ni el suegro con su yerno e incluso es rara la avenencia entre hermanos. El varón trama la muerte de su esposa, ésta la del marido, madrastras terribles preparan los pálidos acónitos; los hijos preguntan antes de tiempo por los años de su padre. Vencida yace la piedad y la Virgen Astrea, la última de los celestiales, abandonó las tierras empapadas de muerte.



Versión de Cervantes. (Don Quijote de la Mancha)



Después que don Quijote hubo bien satisfecho su estómago, tomó un puñado de bellotas en la mano y, mirándolas atentamente, soltó la voz a semejantes razones:
- Dichosa edad y siglos dichoso aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío. Eran en aquella santa edad todas las cosas comunes: a nadie le era necesario para alcanzar su ordinario sustento tomar otro trabajo que alzar la mano y alcanzarle de las robustas encinas, que liberalmente les estaban convidando con su dulce y sazonado fruto. Las claras fuentes y corrientes ríos, en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes aguas les ofrecían. En las quiebras de las peñas y en lo hueco de los árboles formaban su república las solícitas y discretas abejas, ofreciendo a cualquiera mano, sin interés alguno, la fértil cosecha de su dulcísimo trabajo. Los valientes alcornoques despedían de sí, sin otro artificio que el de su cortesía, sus anchas y livianas cortezas, con que se comenzaron a cubrir las casas, sobre rústicas estacas sustentadas, no más que para defensa de las inclemencias del cielo. Todo era paz entonces, todo amistad, todo concordia; aún no se había atrevido la pesada reja del corvo arado a abrir ni visitar las entrañas piadosas de nuestra primera madre; que ella sin ser forzada ofrecía, por todas las partes de su fértil y espacioso seno, lo que pudiese hartar, sustentar y deleitar a los hijos que entonces la poseían. Entonces sí que andaban las simples y hermosas zagalejas de valle en valle y de otero en otero, en trenza y en cabello, sin más vestidos de aquellos que eran menester para cubrir honestamente lo que la honestidad quiere y ha querido siempre que se cubra, y no eran sus adornos de los que ahora se usan, a quien la púrpura de Tiro y la por tantos modos martirizada seda encarecen, sino de algunas hojas verdes de lampazos y yedra entretejidas, con lo que quizá iban tan pomposas y compuestas como van agora nuestras cortesanas con las raras y peregrinas invenciones que la curiosidad ociosa les ha mostrado. Entonces se decoraban los concetos amorosos del alma simple y llanamente, del mesmo modo y manera que ella los concebía, sin buscar artificioso rodeo de palabras para encarecerlos.
No había la fraude, el engaño ni la malicia mezclándose con la verdad y llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interese, que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen. La ley del encaje aún no se había sentado en el entendimiento del juez, porque entonces no había qué juzgar ni quien fuese juzgado. Las doncellas y la honestidad andaban, como tengo dicho, por dondequiera, sola y señera, sin temor que la ajena desenvoltura y lascivo intento le menoscabasen, y su perdición nacía de su gusto y propia voluntad. Y agora, en estos nuestros detestables siglos, no está segura ninguna, aunque la oculte y cierre otro nuevo laberinto como el de Creta; porque allí, por los resquicios o por el aire, con el celo de la maldita solicitud, se les entra la amorosa pestilencia y les hace dar con todo su recogimiento al traste. Para cuya seguridad, andando más los tiempos y creciendo más la malicia, se instituyó la orden de los caballeros andantes, para defender las doncellas, amparar las viudas y socorrer a los huérfanos y a los menesterosos. Desta orden soy yo, hermanos cabreros, a quien agradezco el gasaje y buen acogimiento que hacéis a mí y a mi escudero.




Versión de SHAKESPEARE (La tempestad)



Gonzalo: Señor, si yo colonizara esta isla…
Y fuese aquí el rey,¿qué haría?

En mi Estado lo haría todo al revés que de costumbre, pues no admitiría ni comercio, ni título de juez; los estudios no se conocerían, ni la riqueza, la pobreza o el servicio, ni contratos, herencias, vallados, cultivos o viñedos, ni metal, trigo, vino o aceite; ni ocupaciones: los hombres, todos ociosos, y también las mujeres, aunque inocentes y puras; ni monarquía…
La naturaleza produciría de todo para todos sin sudor ni esfuerzo. Traición, felonía, espada, lanza, puñal o máquinas de guerra yo las prohibiría: la naturaleza nos daría en abundancia sus frutos para alimentar a mi pueblo inocente….
Sebastián: ¿Sus súbditos no se casarían?
Antonio: No, todos ociosos: todos putas y granujas

Gonzalo: Señor, mi gobierno sería tan perfecto que excedería a la Edad de Oro

jueves, 11 de junio de 2009




ELOGIO DE LA MESURA (15)

NÉMESIS EN LA POESÍA HELENÍSTICA


“Cuando a Arquéstrato el bello miré, que lo fuera, por Hermes,
negué, porque no era su aspecto muy hermoso.
Tal hablé y se echó encima la Némesis; llamas al punto
me incendiaron y el mozo fue Zeus con su rayo.
¿Le imploramos a él o a la diosa? El muchacho a mi juicio
a la diosa aventaja; vaya a paseo Némesis”.


Con estos versos de autor anónimo iniciamos la presentación de textos poéticos recopilados en la ANTOLOGÍA PALATINA y que comprende el período de la historia y cultura griega que comienza con la muerte de Alejandro (323 a. C) y termina con el principio de la hegemonía romana (hacia el año 100 a. C

La Némesis de Maratón, Salamina y Platea, la de los juegos que cantaba Píndaro, que aparecía en grandiosas tragedias; aquella que encarnaba los preceptos délficos, la que inspiraba a los filósofos y moralistas….ha quedado atrás. Los poetas que presentaremos trivializaron a la diosa y a la idea, para convertirla simplemente en la figura a la que implorar cuando el objeto de nuestro amor nos ignora y menosprecia.

En este otro poemita no conocemos el nombre de su amado ingrato. Nicandro puede ser un simple confidente a quien le habla el poeta.: sufre por un amor como un potro por su jinete. ¡Que sufra también por un amor no correspondido!

“Con valor mis entrañas soportan las ásperas bridas
y la sujeción del penoso bocado,
pues Eros no es hoy la primera ocasión en que me asalta,
Nicandro, más de mil veces la pasión conocimos;
pero haz Adrastea, la amarga entre todas las diosas,
que expíe con tu Némesis su perversa conducta”


Una hetera que por su edad no le permite ejercer su oficio se ha convertido en tejedora y el poeta señala que Atenea ha vencido a Ciprés (Afrodita, que nació en Chipre)


“La que antaño jactose de amores brillantes sin miedo
a la terrible Némesis de los dioses, ahora
aprieta la tela a jornal con los pobres listones.
A Ciprés, aunque tarde, derrotó Atenea”.

Estos poemas son de Meleagro
"Hermoso Heráclito fue en vida, mas ya su parapeto aguarda a todo aquel que por detrás le asalte.
Así tú, Polixénides, guarda tus gestos altivos:
También a los culos Némesis alcanza"
“Cosas dijiste, alma audaz, que ni un dios osaría,
Por Cipris:¿Qué Terón no era hermoso? ¿Y afrontas tú solo sin miedo
el fuego de Zeus que el relámpago empuña?
Pues bien, ya lo ves, al locuaz de otro tiempo hizo ahora
la vengativa Némesis ejemplo de insensatos”.


Teócrito en este poema canta a la mesura de Damómenes.

“Quien tu efigie, Dioniso, dulcísimo dios, erigiera el trípode,
Damómenes el corego.
Fue siempre moderado y después de obtener la victoria unió lo hermoso y lo adecuado.”



Veremos algunos trabajos del gran poeta CALÍMACO para quien la vida no era otra cosa diferente a la literatura y que escribió “Contra todos los males la Poesía es el fármaco apropiado”.

HIMNO A ARTEMIS

“Agamenón depositó en tu templo el timón de su nave, como conjuro contra la calma chicha del mar, pues le encadenaste los vientos cuando la escuadra aquea, irritada por culpa de Helena Ramnusida, navegaba rumbo a la destrucción de las ciudades de los Teucros.”
(Ramnusida es la forma de designar a Némesis cuyo santuario más importante de Grecia –y sólo comparable al de Esmirna- se encontraba en Ramnunte

HIMNO A DEMÉTER

“La peor de las ideas se apoderó de Erisictón. Se puso en marcha con veinte de sus servidores, todos en la flor de la edad, unos auténticos gigantes capaces de destruir una ciudad…
Deméter, tomando la apariencia de Nicipa habló así:”Hijo, que cortas los árboles consagrados a los dioses, detente, hijo, hijo tan querido de tus padres, cesa y haz que tus hombres se alejen, no sea que Deméter veneranda se encolerice, pues su santuario es lo que saqueas”
Contestó Erisictón: ”Retírate de aquí, no sea que te hunda mi hacha en tu piel. Con esto techaré mi sala, en la que pienso celebrar a diario deliciosos banquetes para mis amigos con manjares en abundancia”. Así habló el joven y NÉMESIS grabó sus palabras impías.
Contestó Deméter: “Sí, sí, constrúyete una sala, perro, perro, en la que dar banquetes, pues frecuentes serán los festines que haya para ti en lo sucesivo”
Una vez dicho esto, procuró sufrimientos a Erisictón; al punto puso en él un hambre cruel, salvaje, ardiente, enorme, y en tan terrible mal se consumía el muchacho. ¡Desdichado! Comía e, inmediatamente, sentía apetito de nuevo. Veinte hombres se afanaban en su comida, doce le escanciaban el vino: también Dioniso participaba de la indignación de Deméter, pues todo lo que irrita a Deméter irrita también a Dioniso…
(Al final, aunque Calímaco no lo cuenta, terminó por devorarse a sí mismo)



El poeta romano CATULO marcó una nueva pauta en el arte helenizante que conoció el siglo II a.C y culminó en el siglo siguiente. Amaba la cultura griega, sáfica, calimaquea y alejandrina, la obra acabada y pulida según los conocidos principios de Calímaco:”poeta mantén delgada tu musa”, “un gran libro, un gran mal”

Poema L A Licinio

(Ya en su casa, tras haber pasado la tarde en la biblioteca de Licinio haciendo versos, no puede conciliar el sueño, excitado por su gracia y donaire y le compone este poema.
“Ahora no te atrevas a despreciar
mis súplicas, te lo ruego, ojillo mío,
no sea que Némesis te exija sus castigos.
Es una diosa temible: ¡guárdate de herirla!”

Poema LXIV ( las bodas de Tetis y Peleo) Hacia el final contrapone la Edad Dorada del pasado heroico con el presente o Edad de Hierro.


“Pero después que la tierra se empapó de crimen infame y ahuyentaran todos la justicia de sus mentes, los hermanos llenaron sus manos de sangre fraterna; dejó el hijo de llorar a sus padres muertos, el padre deseó el funeral de su hijo primogénito para apoderarse, libre, de la flor de una novia doncella y la madre, impía, acostándose bajo su hijo inconsciente, impía, no temió violar los divinos penates.
Todo lo decible e indecible, confundido en su perverso delirio, apartó de nosotros la justiciera mente de los dioses (Némesis).
Por eso no se dignan visitar tales reuniones
Ni soportan que los toque la luz clara”



Poema LXVI (Sobre el cabello de Berenice)

“Pueda confesarte esto con tu perdón, virgen Ramnusia,
Pues ningún temor me hará encubrir la verdad,
ni si me atacaran las estrellas con palabras hostiles´para que no revele lo recóndito de mi hondo pecho.”


Poema LXVIII (A Alio)


“que nada me cause tanto placer, Virgen Ramnusia,
Que lo emprenda temerariamente contra la voluntad de nuestros señores”


Poema LXXXV (El epigrama más conocido de Catulo)


“Odio y amo. ¿Por qué es así? Tal vez me preguntas.
No lo sé, pero siento que me ocurre, y eso me crucifica”

“Odi et amo: quare id facciam, fortase requiris;
Nescio, sed fieri sentio et excrucior”



ALBIO TIBULO y su círculo.


Tibulo o la lucha por la serenidad. Rechaza la imaginería mitológica de los alejandrinos. Horacio lo veía con afecto y lo define como “candidus iudex” (juez objetivo) de sus propias sátiras. Ambos amaban la `poesía más que las riquezas y defendían la sentencia tradicional: “ars est celare artem” (El arte consiste en ocultar el arte)
Tibulo añora a menudo la Edad Dorada. Vivió algo más de 30 años. Tuvo tres amores y el último fue el más cruel según lo indica el nombre poético de NÉMESIS que dio a la fría cortesana que lo quemaba.
Así lo recordaba Ovidio : “Así Némesis un largo renombre tendrá, y así Delia; la una, inquietud reciente; la otra, el amor primero” (Amores, III,9,vv. 31-32)

Elegía II,4

Esta es, sin duda, la pieza más desgarrada de Tibulo.
De este modo declara su desesperación:
“O ser escollo riesgoso cuando enfurecen los vientos
Azotado por la ola naufraga del mar vítreo”
Y el lamento concluye con la queja de que a Albio de nada le sirve ante Némesis toda su inspiración, pues “Ella siempre con mano hueca reclama su pago”
Tibulo pierde su serenidad habitual cuando, en dos ocasiones, declara que para él la poesía es un medio para llegar a su amada.
La etapa central de la elegía concluye con dos pasajes simétricos: la maldición a Némesis, conjurando desgracias sobre su vida y su tumba, y la beatífica escena en que Albio presenta a la mujer buena ante cuyo túmulo un anciano llevará anualmente guirnaldas y ponunciará un buen augurio.
Alude a la “sede paterna” y a los lares, objeto ambos de la veneración más entrañable de Tibulo; pero esa alusión nos indica también su grado de desesperación al ofrecerse a vender todo ello si Némesis se lo pidiera. Termina la elegía declarando que beberá venenos, hierbas malditas y hasta secreciones genitales de yegua si Némesis no lo ama.

La inaccesible.


Parece haber sido la última elegía para Némesis.

Comienza aludiendo a que su amigo Mácer marcha a la guerra….”si yendo se libra del amor, él también debe irse. En un brillante pasaje declara que con la muerte habría terminado con sus penas, pero la esperanza le promete que el mañana será mejor “También consuela Esperanza al atado a fuerte cadena; suena en su pierna el hierro, pero él canta entre el trabajo”
Y le recuerda a Némesis: ¡ay de mí! No a una diosa venzas, muchacha dura
Ahora encuentra otra mediadora: la hermana de Némesis, muerta prematuramente.
“A su sepulcro huir y me sentaré suplicante
Y lloraré mi sino junto a su mudo polvo”

miércoles, 10 de junio de 2009






ELOGIO DE LA MESURA (14)

NÉMESIS Y LA ÉTICA DE ARISTÓTELES

“La originalidad de Aristóteles consiste en haber sabido describir todo el complejo mecanismo que rige el silencioso transcurrir de nuestra intimidad y haber descubierto la materia real, las pasiones, deseos, deliberaciones que orientan nuestro forma de “estar en el mundo”.

¿Existe alguna correlación entre el pensamiento y la acción? Desde Aristóteles hasta los pensadores e investigadores sociales de nuestro tiempo han intentado descubrir las conexiones entre el razonamiento y el obrar humano. (Lawrence Kolberg durante medio siglo ha ido conformando una teoría sobre el desarrollo cognitivo y los juicios morales).

En el mundo homérico, de guerreros, de héroes, el tipo ideal es el que posee las virtudes necesarias para sobresalir en el combate. En aquella sociedad aristocrática el modelo y la fama fueron los elementos formales de la ética griega. La “hýbris”, el exceso, marca las hazañas heroicas.. No basta con calmar naturalmente los instintos, hay que apaciguar también los deseos. La “hýbris” que tantas veces atenazó a los héroes homéricos presenta el rostro inmoderado del impulso insaciable. Sin límites, sin saturación de las tensiones,
la desmesura no encuentra sosiego.

Aristóteles en sus “Ética Nicomáquea” y “Ética Eudema” defiende que vivir es fundamentalmente una función de “equilibrio”, de “mediación” y de “mesura”. (mesótes). Este equilibrio es equidistante de las dos orillas del placer y del dolor.

La expresión latina “in medio virtus” ha trivializado la teoría aristotélica fundamental en sus Éticas .En el contexto del exceso o el defecto de comida y bebida, que arruinarían la salud, Aristóteles utiliza los términos de ”mésotés” (mesura) y el de ”symmetra” Pero también los extiende, por ejemplo, a la templanza y a la fortaleza.: El que huye de todo y tiene miedo y no resiste nada, se vuelve cobarde; por el contrario, aquél que no teme absolutamente nada, y se lanza a todos los peligros, temerarios; así pues, la moderación y la virilidad se destruyen por el exceso y por el defecto y se conservan por el término medio (Mésotés).

Esta doctrina tiene una larga tradición en la cultura griega : la hemos encontrado en la obra de los poetas, Píndaro, Esquilo; en la cultura y creencias populares, pero también en las ideas religiosas : “La mesura es lo excelente” es uno de los preceptos de Apolo en Delfos.

Los ámbitos entre los que podemos encontrar ejemplos de esta teoría aristotélica son: la posesión de bienes y su consumo, el mundo social y moral, el arte como belleza y el trabajo. Apoyándose en estos puntos ha habido autores que se oponen acertadamente a los que identifican la “mésotés” aristotélica con el “aurea mediocritas” de Horacio.

Rara vez en la obra de Aristóteles aparece el entusiasmo con que se inicia el libro VIII de la Ética Nicomaquea. Es un panegírico de los dones y gracia de la amistad que es el modelo supremo en el que podría mirarse la Polis. “Cuando los hombres son amigos, ninguna necesidad hay de la virtud de la justicia; pero aun siendo justos, sí necesitan de la amistad, y parece que son los hombres justos quienes son más capaces de la amistad.
Practicando la justicia nos hacemos justos; practicando la moderación, moderados y practicando la virilidad, viriles.
Existe en la naturaleza de esas virtudes el destruirse por exceso o defecto como puede observarse en el caso de la salud corporal; lo mismo sucede con las otras virtudes.
La virtud, como la naturaleza, es más exacta y mejor que el arte; por ello debe tender al término medio. Pues la virtud ética al referirse a las pasiones y actuaciones, en ellas encontramos exceso, defecto y término medio. Vemos que en las pasiones de temor, osadía , apetencia, ira, compasión y placer y dolor en general, caben el más y el menos y ninguno de los dos está bien. Mas si estas pasiones se dan en el momento debido y por aquellas causas y hacia aquellas personas debidas, y por el motivo y de la formas que se debe, entonces hay un término medio y excelente y en ello radica, precisamente, la virtud.

Al unir intensamente la virtud con el término medio Aristóteles sigue una corriente profunda del pensamiento griego que tiende a evitar todo exceso y a mantener siempre la medida.

(“Ética Nicomáquea. Ética Eudema”. Introducción de Emilio Lledó Iñigo. Traducción y notas de Julio Pallí Bonet. Ed. Gredos. Madrid, 1985)


…

viernes, 5 de junio de 2009

ELOGIO DE LA MESURA (13)







LA IDEA DE NÉMESIS EN ESQUILO

En las tragedias de Esquilo se percibe que una idea original, y muy
interesante para la historia del pensamiento religioso de los griegos, se va abriendo paso: el castigo divino provocado por la desmesura de los hombres. Esta idea se precisa, se consolida y constituye, de alguna forma, el eje del pensamiento del gran trágico.

A través de toda su producción conocida –sólo se conservan siete de más de noventa – se constata:
- que la diosa Némesis no es simplemente un personificación poética sino una divinidad con un culto, sacerdotes, ceremonias y agrupaciones de fieles (se conocían entre ellos como los “amigos de Némesis”.)
-- de este modo Esquilo ha roto todos sus lazos con las creencias populares.
- con esta idea de la Némesis Esquilo resolvió dos graves problemas: a) el de la lucha de la antigua y la nueva generación de dioses; b) el de la maldición de la raza y su consecuencia, es decir, la maldad hereditaria.
que la historia de la evolución de la diosa Némesis pasa de ser una diosa del panteón antiguo a entrar en el olímpico. Si hasta Esquilo esta pertenencia tiene un carácter ambiguo, con él adquiere una naturaleza puramente celeste, aunque sus manifestaciones recuerdan a veces formas arcaicas.
- la idea de la Némesis, anterior a la diosa en un primer momento, ha seguido la misma evolución que la diosa.
- en Esquilo la idea de la Némesis presenta un aspecto completamente nuevo: ni venganza, ni celos de los dioses. Tampoco castiga por motivos ocultos: riqueza, gloria o felicidad de los humanos, sino SANCIÓN IMPLACABLE DE LA DESMESURA, considerada como un crimen de impiedad.
- la idea de Némesis ha contribuido a desarrollar y a precisar la responsabilidad personal
- aunque hay que conceder la paternidad de esta idea a Esquilo, debemos reconocer las aportaciones de sus antecesores y, sobre todo, el ambiente creado por “el siglo de las luces griego”

Como resumen, la diosa Némesis y la idea de Némesis no son idénticas sino correlativas. La primera es una personalidad divina, la otra es la expresión de un estado espiritual... La diosa Némesis supone siempre la idea de la Némesis, pero no al contrario.


Jean COMAN: “L´idée de la Némésis chez Eschyle”. Paris, 1931

miércoles, 3 de junio de 2009




ELOGIO DE LA MESURA (12)


El detective Harry Hole, de la policía de Oslo, fue invitado a cenar por una antigua amiga, Anna, artista que está preparando una instalación de la que le muestra parte de sus obras: una lámpara de pie, de metal dorado, con la forma de una mujer con una balanza en la mano izquierda y una espada en la derecha, con tres puntos de luz. Es una escultura de diseño ultramodernista realizada por el arquitecto alemán Grimmer, de fama internacional. También le muestra tres cuadros, retratos, aunque tan ”abstractos”, que difícilmente podrían reconocerse a los modelos.
-¿Esos son ojos?-, apuntando a unas manchas de color. “Y ¿Aquello una boca?
- Anna movió su cabeza.”Si tú lo dices. Son tres hombres”.
- ¿Conozco a algunos?,
-“No, pero podrías llegar a conocerlos si realmente quisieras.” “¿Sabes que la retina invierte toda la realidad de tal modo que el cerebro primeramente recibe una imagen como reflejada en un espejo? Tras una pausa añade “Creo que ésta será mi obra maestra”. Y continúa:
-“Debías concentrarte en esta elegante estatua de mujer. La diosa Némesis, principal motivo de inspiración del arquitecto Grimmer.; la diosa de la venganza” “Por cierto, que la venganza es un motivo frecuente en los suicidios. Si una persona llega a creer que su vida ha sido un desastre por culpa de alguien , comete suicidio para hacer nacer en aquél un sentimiento de culpabilidad”. ”Grimmer se suicidó cuando supo que su mujer tenía un amante”


Al día siguiente Harry despertó en su apartamento sin recordar nada de las últimas doce horas. En la Comisaría se enteró de la muerte de Anna, calificada como un suicidio, aunque en la inspección ocular que le encargaron, descubrió algunos detalles que hacían pensar más bien en un asesinato.
Además de este caso, la novela del autor noruego Jo Nesbo, titulada precisamente NÉMESIS, trata del asesinato ocurrido durante el atraco a un banco en el que el atracador dispara a la cajera sin motivo alguno aparente.


Harry buscó en la Red y encontró 104 artículos en noruego sobre “suicidio”, pero ninguno de ellos relacionado con “venganza”. Descubrió que tenía un correo electrónico de Anna: “Hi harry, no olvides la llave” Para cualquier observador podría parecer que eran amigos íntimos, aunque en realidad su relación amorosa sólo duró unas cinco semanas y eso ocurrió bastantes años atrás.
Durante el desarrollo de la investigación policial, el autor comenta con cierta frecuencia la tendencia vengativa del ser humano. Así, por ejemplo, haciendo “zapping” tropezó con una discusión entre un filósofo y un antropólogo social en una cadena sueca, sobre el concepto de venganza. Uno sostenía que un país como USA que defiende entre sus valores la libertad y la democracia tiene responsabilidad moral para vengar ataques en su territorio como si fueran ataques a sus propios valores. “Sólo el deseo de tomar represalias -y ejecutarlas- puede proteger un sistema tan vulnerable como el democrático” “¿Qué ocurre si con las represalias los derechos individuales de personas inocentes son violados?- replicaba el otro.

Al funeral de Anna sólo asistieron menos de una docena de personas, cosa que le extrañó a Harry. “¿Cuántas asistirán al mío?. Bien mirado no es mal número” Mientras sonaba el órgano y los fieles entonaban un salmo sobre la misericordia y el perdón, el detective recordó (somnoliento) que el Señor vendrá a juzgar a vivos y muertos. La venganza de Dios. Dios como Némesis. La espada en una mano y la balanza en la otra, castigo y justicia. Harry abrió los ojos.

En otro momento y mientras se encontraba atrapado en una retención de tráfico oía las noticias en la radio y no hacían alusión a la cajera del banco asesinada… Hacían referencia sin embargo al temor de que cientos de miles de niños refugiados no sobrevivirían al crudo invierno afgano. Había muerto un soldado americano. Entrevistaron a su familia. Deseaban venganza…


Pocos días más tarde Harry empezó a recibir correos electrónicos sorprendentes: “¿Jugamos una partida de ajedrez? Imaginemos que has estado cenando con una mujer y al día siguiente se le ha encontrado muerta. ¿Cómo estás? S2MN”

Unos días más tarde recibió el siguiente: “Qué tal Harry. El informe post-mortem estableció que tú podrías estar presente cuando ella murió.¿Es la razón por la que no lo has comunicado a tus superiores? Muy sabio por tu parte. Incluso aunque parezca un suicidio. Pero hay un par de cosas que no encajan. ¿Verdad? Te toca mover. S2MN“

Y más tarde:”Debía haber visto sus zapatos donde se encontró la foto. Debía estar en la mesilla de noche y ella la cogió y escondió en su zapato mientras preparaba yo el revólver. Esto hace el juego un poco más excitante. Un poco. S2MN”
“PD. Estaba muy asustada. Quería que lo supieras.”

O este otro: “Me aburro. Estás asustado o sólo eres estúpido. S2MN”

Y finalmente este que podemos considerar una despedida.
“Hola Harry: ¿Por qué esa cara larga?.¿Pensabas quizás que no volverías a saber de mí?.La vida está llena de sorpresas Harry. Entre los dos hemos hecho la vida imposible para Arne Abu. Si no estoy equivocado su esposa lo ha abandonado llevándose a los hijos La infidelidad hay que castigarla severamente. ¿De acuerdo? Bueno mi pequeña “vendetta” se detiene aquí. Pero creo que te debo una explicación. Relativamente simple: Yo amé a Anna. Pero desafortunadamente ella no amaba lo que le daba. ¿Sabías que era drogadicta? La introduje en ese mundo después del fracaso de una de sus instalaciones. Estábamos hechos el uno para el otro; fue amor al `primer “pinchazo”. Anna fue mi cliente y mi amor secreto durante cuatro años. Era imposible separar los dos roles. Después de tres meses en la “trena” por una cuestión baladí telefoneé a Anna y supe que pensaba huir acompañada por Arne Albu. Es difícil pensar cuando el mundo se abre a tus pies. Antes de dejar el teléfono ya sabía lo que tenía que hacer. Venganza. ¿Primitiva? De ningún modo. Es una compleja mezcla de acción y coherencia que ninguna otra especie animal ha sabido desarrollar. Para el proceso evolutivo la práctica de tomar venganza ha sido tan efectiva que sólo los más vengativos de nosotros han sobrevividos. Venganza o muerte.. Suena a título de un “western” Pero piensa que la lógica de la represalia ha creado el estado constitucional.. La venganza es básicamente el principio de la civilización. Esa misma tarde ideé mi plan. Después de matarla puse en su zapato la fotografía que involucraba a Arne . El escenario estaba preparado para que tú y tus marionetas entraran en escena…Pero creo que no se puede confiar en el nivel intelectual de tus policías. Bueno, ya te dejo. Gracias por la compañía y la ayuda; ha sido un placer trabajar contigo, Harry.
S2MN”

El proceso de la investigación de las dos muertes se realizó en dos ambientes muy distintos : en el mundo de “gypsies” albaneses ( Koke per Koke o sea cabeza por cabeza) y en la sociedad nórdica.En ambos, dos hermanos locamente enamorados de la misma mujer. TRAGEDIA EN ESTADO PURO.

El comentarista también lo deja aquí. La reseña del libro es la siguiente: Jo Nesbo: “Némesis”,Vintage Books. London, 2008
Creemos que se traducirá al español en cualquier momento. Esta es la única razón de no dar la solución a tantos enigmas. Pero daré alguna pista sobre la firma de los correos electrónicos. S2MN
Recuerden la imagen en el espejo y coloquen vocales. ¿FÁCIL? Creo que los lectores tienen un nivel más alto que los policías de Oslo según opinaba S2MN

viernes, 22 de mayo de 2009





ELOGIO DE LA MESURA (11)


Escena Primera.

En el santuario de Apolo en Delfos, el romano Apio oye las palabras de la sacerdotisa: “Escapas, romano, a las enormes amenazas de las guerras, a salvo de un peligro tan grande, y tú sólo disfrutarás la paz en una vasta aguada de la costa de Eubea”
Pero la proximidad de tu muerte no te asusta, Apio, engañado por un oráculo ambiguo.¡Ay, insensato! Que no sientas ninguno de los fragores de la guerra y que te veas libre de las catástrofes del mundo ¿cuál de los dioses puede procurártelo, salvo la Muerte? Ocuparás los apartados rincones de la costa de Eubea sepultado en una tumba digna de recordación, por la zona donde estrechan las angosturas del mar la rocosa Caristo y RAMNUNTE, que da culto a divinidades enemigas de los altaneros.


Escena segunda

Tras la derrota de Farsalia, Pompeyo se reencuentra con su esposa y su hijo y el resto de sus tropas embarcadas . Pone rumbo hacia Egipto…y junto a la costa, se le acerca en una pequeña birreme el pelotón de asesinos y, con el pretexto de que el reino de Faros estaba abierto para el Magno, le invitan a bajar desde su nave de alto bordo al pequeño esquife….Cuando se dispone a cambiar de navío, le saluda desde el esquife un soldado romano, Septimio, que -¡oh vergüenza para los dioses!- portaba las deshonrosas armas del rey, como satélite suyo, hombre cruel, violento, abominable, y menos comedido en la carnicería que cualquiera de las fieras…
Una vez que el funesto Aquilas le hundió en el costado la punta del acero, el Magno no acusó el golpe con ningún gemido ni volvió los ojos hacia el crimen, pone a prueba su valor en la hora de la muerte y da vueltas en su pecho a estas razones: "Atentas están las edades que nunca dejarán de pregonar los afanes romanos, y el tiempo venidero contempla desde todos los puntos del orbe esta barca y la perfidia de Faros…Podrán esparcir mi cuerpo y mutilarlo; soy, sin embargo, feliz, ¡oh celestes!, y ningún dios tiene poder para privarme de este sentimiento. La prosperidad cambia durante la vida, mas por la muerte no se hace uno desdichado".


Escena tercera


Cuando Julio César llega a Egipto y le presentan la cabeza de Pompeyo para congratularse con el vencedor, no pudo soportar el espectáculo y ordenó que fuera enterrada inmediatamente y dedicó, cerca de su tumba, un pequeño recinto sagrado delante de la ciudad, que se llamó recinto de NÉMESIS. Fue arrasado por los judíos durante el levantamiento contra el emperador Trajano que, una vez sofocada la rebelión.,lo restauró.
Se acuñaron algunas monedas con la representación de Némesis con iconografía distinta a las habituales. Aparece una figura femenina, alada, con un caduceo hacia abajo y, a los pies, una serpiente. Nihil novum sub sole


Las dos primeras escenas son adaptaciones del Poema de Marco Anneo Lucano, titulado FARSALIA.
Lucano, natural de Córdoba y en el seno de una familia con una brillante trayectoria literaria y política, fue condenado por Nerón cuando sólo contaba 25 años de edad..
>En el poema sobrevuela la idea de la “hybris” y, su consecuencia natural, la Némesis. ..
La escena tercera está recogida de Apiano

jueves, 7 de mayo de 2009





ELOGIO DE LA MESURA (10)


Mientras el automóvil rodaba a toda marcha a lo largo de la carretera sinuosa que desde Siena, por Casiano y SANTA COLOMBA, llega a VALVERDE, el Padre Demargerets, arqueólogo y amante de las antigüedades clásicas, comentaba al Capitán Courtin que, mientras estudiaba en la Biblioteca Nacional de París un manuscrito milanés de Valerio Máximo le llamó la atención una extensa nota manuscrita en sus márgenes.
- Le voy a traducir el texto- añadió el Sacerdote
“ Hace algunos años, en nuestro monasterio de San Marcelliano, agitó mi espíritu un asunto muy difícil, relativo al dictador Sila que quiso se le llamara el dichoso.. Había encargado a un artista de Grecia una estatua de la diosa que los paganos llaman Némesis; y a fin de conjurar los encantamientos de la siria Martha que Cayo Mario mantenía en su campamento, había consagrado el ídolo en el célebre templo de Nurtia, diosa de los vulsinienses. Esta diosa era su Némesis. Pero en tiempos de los bárbaros, este templo fue destruido al mismo tiempo que la ciudad y la estatua dedicada por Sila fue transportada a Siena y colocada en una fuente pública con gran concurrencia del pueblo y verdadero júbilo. Bien es verdad y esto constituye una especie de excusa que debo invocar a favor suyo, que los florentinos, a quienes desde hacía mucho tiempo abrasaba un odio mortal contra nosotros, habían confiado la salvación de su ciudad a una estatua del dios Marte. Pero he aquí que un día, habiendo comenzado a ensañarse con nosotros la guerra y la peste, nuestra ciudad afligida por numerosas adversidades, uno de nuestros principales ciudadanos, famoso por su rara prudencia, acusó vivamente en el Consejo a esa estatua impía de ser causante de nuestras desventuras; y con aplauso de todos, propuso hacerla añicos y depositarla, si era posible, en territorio florentino. Desmontada durante la noche de lo alto de la fuente, fue transportada a nuestro convento y me la entregaron los oficiales del municipio para que la rompiese y la sepultase por orden de nuestro Consejo.. Cuando estaba a punto a ejecutar la orden, provisto de un gran martillo de hierro, se apoderó de mí una lástima extraordinaria por aquella imagen impía y me pareció ver que una sangre joven animaba el rostro del ídolo.
Tomando una súbita resolución coloqué la imagen en un cofre de madera, la transporté con la ayuda de un carro a una distancia de más de una hora hasta un lugar próximo a Colle donde existían las ruinas de varias cámaras sepulcrales que uno de nuestros hermanos, muy sabio, creía que eran etruscas. La enterré en una de ellas.. ¡Dígnese ahora perdonarme el Dios todopoderoso! Y tú, Virgen María accede a perdonar a tu humildísimo servidor por haber seguido las huellas del doctísimo Francisco Petrarca (quien, según dicen, vive hoy alegremente en Milán) y haber osado admirar en secreto y salvar un ídolo pagano.
¿Qué le parece a Vd.?. Es asombroso, cándido y conmovedor. Investigué la ubicación del convento, que sobre sus ruinas el conde Franceschi edificó su palacio de Valverde. ¿Y quién posee ahora Valverde. La señora duquesa de Róannez a quien conocí en París. Le hice una visita y le conté la historia.. Y aquí estoy, invitado por la duquesa y realizando prospecciones arqueológicas… Pues bien ya encontramos los sepulcros etruscos…Pero es cierto que siento alguna aprensión ante esta serie de casualidades afortunadas: la nota descubierta por casualidad, la señora de Róannez instalándose en el sitio del convento por casualidad, la sepultura etrusca descubierta por casualidad. Este exceso de buena suerte me desconcierta, me asombra, me inquieta…No es la superstición, sino la observación de la vida humana, la que me ha conducido a la evidencia de que en el mundo hay una ley de la medida, justamente la que los antiguos encarnaban en el mito de Némesis. Creían los antiguos que cualquier exceso es funesto para el hombre, exceso de riquezas, exceso de poderío…Tal es el sentido de la historia de Polícrates, según la cuenta Heródoto. Ya sabe, a quien se le cayó el anillo al mar (en realidad lo arrojó él mismo) y lo encontró un pescador en el vientre de un pez…Cuando Amasis, rey de Egipto, se enteró rompió toda relación con él, pensando que su prosperidad le consagraba inevitablemente a las desgracias más espantosas. Como así ocurrió.

Después de algunas peripecias la imagen antigua de Némesis fue hallada en las tumbas etruscas de acuerdo con lo anotado al margen del manuscrito que encontró el sacerdote Desmargerets y cuya dedicación fue interpretada por él mismo en los siguientes términos. “De L. Cornelio Sila/ bajo los auspicios y el mando/ de él, habiendo sido vencida Grecia./ Volvió a Roma triunfante. / A la vista de sus asuntos bien dispuestos/ y con la esperanza de una similar fortuna/ esta estatua en mármol de la gran diosa Némesis, obra del artista Pasiteles, en el templo de la diosa Nortia de los vulsinianos/ el dichoso Imperator dedica”


Estas notas están tomadas de la novela titulada “NÉMESIS” del autor francés Paul Bourget y cuya versión castellana se publicó en la Sociedad Editorial Prometeo de Valencia y con un prólogo de Vicente Blasco Ibáñez, que fechó en 1918.
Según el prologuista “Némesis es un drama amoroso; pero siguiendo la fórmula predilecta de Bourget, es al mismo tiempo una lección de alta moralidad y de filosofía social. La estatua antigua de Némesis, en torno de la que gira toda la acción de la novela, es un símbolo. Representa una ley de la Providencia según la cual toda felicidad excesiva acaba por expiarse con la guerra y la muerte”


PRIMERA COINCIDENCIA

Muy cerca de Benavente (Zamora) se encuentra el valle de VALVERDE casi en la confluencia de los ríos Órbigo, Tera y Esla y para llegar al valle desde Benavente se atraviesa un pueblo llamado SANTA COLOMBA de las Monjas.
En Olmillos de Valverde comenzó su trabajo de maestro el autor de estas páginas.

SEGUNDA COINCIDENCIA

Santa Colomba fue una niña cordobesa (15 años) que fue decapitada el 17 de Septiembre del año 853 y sus restos fueron recogidos y enterrados en la iglesia de Santa Eulalia, difundiéndose su culto a multitud de pueblos que la honran como su patrona.

TERCERA COINCIDENCIA
En Córdoba se encontró en 1781 una inscripción dedicada a Némesis cuya lectura según el CIL es como sigue
Nemesi / Cornelli res(ti)tutus et African(us) / exacto flamonio / voto reddiderun(t)
"Se destrruyó la imagen de Némesis?¿Se encuentra escondida en algún lugar de Córdoba bajo siete metros de tierra?

lunes, 9 de febrero de 2009

ELOGIO DE LA MESURA (9)

HIMNO ÓRFICO 61

"Te invoco, oh Némesis,diosa,augusta soberana, omnividente, espectadora de la vida de los mortales que se distribuyen en diferentes pueblos, eterna, veneranda, porque eres la única que se alegra con la justicia y transforma las varias actitudes, que siempre son inestables, a quien todos los mortales temen, echándose el yugo a su cuello, porque siempre te preocupa el sentir de todos, y no te pasa desapercibida la mente que, por un deseo irreflexivo, desprecia las normas. Pues todo lo ves, todo lo oyes y todolo riges; en tí residen las normas de justicia de los mortales, excelsa deidad. Ven, pues, bienaventurada, pura y por siempre socorredora de tus iniciados y concédenos tener una sana intención, poniendo fin a los pensamientos odiosos, impíos, soberbios e inconstantes" ( trad. de M. Periago Lorente)
Citado por Félix Fortea López en su obra "Némesis en el Occidente Romano". Zaragoza,1994

ELOGIO DE LA MESURA

CANTO A NÉMESIS (Compuesto en el siglo II de n.e. por Mesomedes de Creta)

Némesis alada,impulso de vida,
diosa de negros ojos, hija de la diosa Justicia, que las vanas intemperancias de los mortales
sujetas con inflexible freno
y odiando la funesta insolencia de los humanos
destierras la negra envidia.
Bajo tu sagrada rueda imparable
se agita la variable fortuna de los hombres,
y, furtiva, en un momento te presentas,
la cerviz orgullosa abates.
Bajo tu brazo mides siempre la vida
e indicas tu asentimiento con fruncido ceño
repartiendo siempre el eje en tu mano.
Sénos favorable, bienaventurada justiciera, Némesis alada, impulso de vida.
Te cantamos, Némesis, diosa inmortal, poderosa victoria de alas desplegadas, infalible y compañera de la Justicia, que, irritándote con la insolencia de los mortales
los precipitas en el Tártaro. (Traducción de E.ROQUET)

Citado en "Némesis en el Occidente Romano" de Félix Fortea López.Zaragoza,1994

jueves, 2 de octubre de 2008


ELOGIO DE LA MESURA ( 8 )

El mito de Némesis


SOBERBIA SEGUIDA DE NËMESIS

Resulta irónico que Bush, que llegó a la Casa Blanca para fortalecer el poder nacional soberano e ilimitado, haya presidido su debilitamiento militar, económico y de capacidad de atracción.


El hombre que se propuso fortalecer un poder nacional sin límites lo ha debilitado en sus tres dimensiones.
Ahora que la campaña emprende a toda velocidad un “crescendo” hasta las elecciones, merece la pena detenerse a hacer un balance definitivo sobre el 43º presidente de Estados Unidos. Ustedes , ¿qué dirían?
Yo resumiría sus dos mandatos en cuatro palabras: soberbia seguida de Némesis.
Recuerden la música ambiental de hace ocho años. la mayor potencia que el mundo ha visto nunca, Roma con esteroides. Un sistema internacional supuestamente unipolar, la adopción sin reparos del unilaterismo por parte de Washington. Estados Unidos como Prometeo liberado, según el comentarista neoconservador Charles Krauthammer. Los banqueros de inversiones de Wall Street dominando el mundo financiero como los generales del Pentágono dominaban el mundo militar y los profesores de Harvard el del poder blando. Amos del universo. La personificación de aquel momento de orgullo desmedido. George Walter Bush.
Y ahora, la némesis.
La ironía de los años de Bush es que un hombre que llegó al cargo decidido a celebrar y fortalecer el poder nacional soberano e ilimitado ha presidido el debilitamiento de ese poder en las tres dimensiones: militar, económica y de poder blando . “No estoy convencido de que estemos ganando la guerra en Afganistán”, dijo el almirante Mike Mullen, presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor ante un comité del Congreso a principios de este mes.
………………

Desde el punto de vista económico, la presidencia de Bush termina con una crisis financiera como no se veía desde hacía 70 años. Los orgullosos conservadores partidarios de la desregulación (entre ellos, desde hace mucho, John McCain) están llevando a cabo en estos momentos una nacionalización parcial de la economía estadounidense que provocaría el sonrojo incluso a un socialista francés.

……………….

El declive del poder blando-la capacidad de atracción- también ha sido drástico. El sondeo realizado por Pew…registra un descenso espectacular en todo el mundo de las opiniones favorables sobre Estados Unidos desde 2001.

………………

El fin de semana pasado, cinco ex secretarios de Estado norteamericanos, dos demócratas y tres republicanos, se reunieron para discutir el futuro de la política exterior estadounidense en un debate televisado por CNN. Al preguntarles Christiane Amanpour cuál creían que debería ser la principal preocupación del nuevo presidente, Colin powel respondió: “Restablecer un sentimiento de confianza en los Estados Unidos de América. Madeleine Albright añadió que el mundo de 2009 estará lleno de problemas “que sólo podrán resolverse en colaboración con otros países .Y todos, republicanos y demócratas, proclamaron que “hay que cerrar Guantánamo”
………………
En cuanto al declive del poder blando estadounidense, eso sí es algo de lo que Gorge Bush tiene directamente la culpa. Su arrogancia, su unilaterismo, su falta de sensibilidad, todo el tiempo que ha pasado negando la necesidad de actuar urgentemente respecto al cambio climático, son factores que han contribuido a hundir la credibilidad de Estados Unidos en el mundo.
……………….
Hace años que vemos a los que odian as Estados Unidos quemar y maltratar efigies del presidente Bush. La verdad es que los antiamericanos deberían levantarle estatuas doradas. Porque nadie ha ayudado más a la causa del antiamericanismo que George Walter Bush…….Pero ahora, por fin, podemos confiar en un Estado Unidos mejor.

(Artículo escrito por Timothy Garton Ash , traducido por María Luisa Rodríguez Tapia y publicado en el diario EL PAIS el domingo 28.09.08)

Esquilo, que es reconocida la mayor autoridad en la idea de Némesis , hace en su tragedia “LOS PERSAS” un análisis del orgullo desmedido (la termeraria hybris) en la persona de otro poderoso estadista, el Gran Rey Artajerjes, derrotado en Salamina y Platea.

lunes, 11 de febrero de 2008


ELOGIO DE LA MESURA (7)
El mito de Némesis


En una novela anterior, “A caribbean mystery”, se conocieron la Srta. Marple y el Sr. Rafiel durante unas cortas vacaciones enturbiadas por una serie de muertes violentas; la primera, una mujer bastante mayor, aunque muy animosa, buena conversadora y con mejor capacidad de escucha, y él, casi paralítico pero dirigiendo a distancia sus negocios financieros con la ayuda de su secretaria y su fisioterapeuta y masajista, un mozalbete atlético.

Una noche de luna llena irrumpió la Srta. Marple en el bungalow del potentado, lo despertó y le solicitó ayuda para evitar otro crimen que suponía estaba a punto de cometerse. Impresionado por el súbito despertar y a la vista de Miss Marple con un chal rosa pálido y medio dormido aún, preguntó: “¿Pero quién es Vd.?. “Soy yo, aunque los griegos tenían una palabra para referirse a mí, NÉMESIS”

Con la imprescindible ayuda del fisioterapeuta llegaron los tres a tiempo de evitar el crimen que aclaraba además el misterio que rodeaba a las muertes anteriores.

En esta otra obra titulada precisamente “NÉMESIS” y escrita también por Agatha Christie, encontramos a la Srta. Marple en su cuarto de estar rememorando el día de la semana anterior en que leyó la noticia de la muerte del Sr. Rafiel y el artículo necrológico a él dedicado en “The Times”. Tiene sobre su mesa un sobre entregado a ella por los abogados del hombre de negocios fallecido e intentando imaginarse su contenido. Al final, aparta los útiles de hacer punto y abre la carta.

“Para Miss Jane Marple, residente en St. Mary Mead”

“Esta misiva le será entregada después de mi muerte por mi abogado, James Broaddribb. Es una persona en la que se puede confiar, pero, como la mayoría del género humano, padece el pecado de la curiosidad. En este aspecto, este asunto quedará exclusivamente entre Vd. y yo. Nuestro código secreto, mi apreciada señora, es Némesis. Creo que no habrá olvidado el lugar y las circunstancias en que nombró por primera vez esta palabra”

“En mi dilatada vida dedicada a los negocios he tenido que rodearme de muchas personas que me ayudaban y siempre he buscado a aquellas que contaban con una cualidad que denomino “flair”, es decir, un natural talento, una especie de cualidad innata para el puesto de trabajo…No se trata de más o menos conocimientos ni de experiencia sino de un don natural para ejercer ciertas funciones. Vd. tiene un “flair” natural para la justicia y, por tanto, para el crimen…Deseo y le ruego que investigue un determinado crimen…Si acepta mi ofrecimiento y como resultado de sus investigaciones ese crimen queda perfectamente dilucidado le será entregada una suma considerable de dinero que he dispuesto en mi testamento”

“Tiene un plazo de un año para cumplir su misión. Sé que no es joven aunque sí lo suficientemente obstinada para lograr vivir hasta el plazo señalado…La imagino sentada en un sillón confortable adecuado para soportar cualquier tipo de reumatismo o artrosis que padezca y dedicada la mayor parte de su tiempo a hacer punto destinad0 a las obras de caridad. Pero yo la recuerdo como aquella noche en que me despertó envuelta en una nube rosada…Si acepta mi invitación espero que, al manos, la encuentre interesante”
“QUE EL DERECHO SE DESLICE COMO EL AGUA Y LA JUSTICIA COMO UN TORRENTE PERPETUO” Profeta Amos,

Durante los días siguientes Miss Marple realizó gestiones para localizar y hablar a personas del entorno del fallecido como la Secretaria y el masajista pero de sus entrevistas no pudo obtener algún dato de interés.

Debía resolver un crimen del que no conocía la víctima, ni el lugar y el tiempo en que ocurrieron los hechos, ni mucho menos el autor ni las motivaciones del crimen. “He hecho todo lo que podía, lo mejor dentro de mis posibilidades y, ahora, debo dejar el asunto en manos de Vd., Mr. Rafiel”. Pensó en voz alta.

A los pocos días recibió una nueva misiva del “más allá” en la que, aparte de bromear sobre la posibilidad de salir de su actual retiro, le comunicaba su necesidad de comunicarse con ella. “En dos días se comunicará con Vd. una Agencia de Viajes de Londres proponiéndole algo que será de su agrado. Esté alerta y cuídese mucho; que su ángel de la guarda esté a su lado; lo necesitará”

En la fecha señalada recibió comunicación de “Mansiones y Jardines Famosos” haciéndole saber que según las instrucciones de Mr. Rafiel estaba invitada con todos los gastos ya pagados para realizar un “tour” visitando parte de Inglaterra.
Durante el recorrido, visitas y estancias en lujosos hoteles, Miss Marple entabló conversaciones con todos los participantes pensando que algunos de ellos pudiera aportar algún indicio del crimen a investigar. Incluso recibió propuestas de alguna familia para descansar algunos días en el que el viaje pudiera ser penoso y cansado para una persona de su edad.

Conocida la trama y detalles del argumento convendría saber que la autora cita a Némesis en trece ocasiones y durante toda la narración flota en el ambiente una atmósfera del más allá, escatológica…Y Miss Marple-Némesis parece una enviada del “otro mundo”.

En la escena clave en que Miss Marple ya conoce la persona que cometió los crímenes- porque fueron tres las personas asesinadas- e incluso ella está al borde de ser envenenada y mientras conversa con la autora de todos ellos, ésta le pregunta:
“¿Pero Vd. quién es?”
“Uno de mis nombres es Némesis”, contestó Miss Marple
“¿Némesis?” “Y qué significa?”
“Creo que Vd. lo conoce porque es una persona educada en materias clásicas. Némesis a veces se retrasa demasiado, pero al final siempre llega”

Por alguno de estos crímenes fue juzgado y condenado injustamente el único hijo de Mr. Rafiel y gracias al trabajo de Némesis- Marple se restituyó la justicia o, como diría Don Quijote, se “pudo desfacer el entuerto”

Esta novelita de Agatha Christie, leída en aquel verano del 93 y en una playa bañada por el Mediterráneo significó una especie de aldabonazo que resquebrajó la puerta de mi indiferencia hacia la diosa Némesis. Esta fue la primera “aparición”, envuelta, en este caso, con el manto de la literatura, del arte.,



En aquellos días de Agosto del 93" ” y mientras leía el relato anterior aparecía en páginas destacadas de ·El Pais" un artículo de divulgación científica del Dr. Cayetano López , Rector de la Universidad Autónoma de Madrid, cuya materia era la exposición de la teoría de los investigadores Álvarez, padre e hijo, norteamericanos pero de linaje español., sobre la desaparición de los dinosaurios y otras especies vegetales y animales causadas por el impacto sobre nuestro planeta de un asteroide de regular tamaño –algunos kilómetros de diámetro- Esta teoría ampliamente aceptada por la comunidad científica internacional considera que el impacto fue enorme y el cráter que ocasionó aún puede ser observado en el Golfo de Méjico, junto a la península del Yucatán
La energía liberada, por la masa del asteroide y la velocidad alcanzada produjeron cambios climáticos que perduraron durante siglos…Fuegos generalizados, seismos, tornados, una espesa e impenetrable nube de polvo, humo y otros materiales cubrieron la superficie del planeta imposibilitando la acción vivífica del Sol. Entre las pruebas concluyentes que aportaban los investigadores para fundamentar su teoría era la existencia en lugares muy distantes entre sí y en estratos geológicos de varias decenas de millones de años de una capa de un metal inexistente, o muy escaso en nuestro planeta, proveniente de la desintegración del asteroide.

Al final del artículo – que no sé si he sido capaz de exponerlo sin errores de peso, ya que no lo he vuelto a leer desde entonces- .Cayetano López refería, ahora como una simple hipótesis la existencia ,defendida por algunos astrónomos, de una estrella gemela a nuestro Sol y relativamente cercana a nuestro sistema solar que cuando se acerca por nuestros aledaños posibilita el choque de pequeños o medianos cuerpos celestes con algunos de nuestros vecinos planetas e incluso con la Tierra ocasionando enormes catástrofes.
A ESTE SOL GEMELO LO LLAMARON NEMESIS

Esta segunda “aparición” y en este caso bajo el manto de la ciencia moderna fue interpretada por el autor como un segundo timbrazo a la puerta de mi conciencia por la que se coló definitivamente mi interés por la diosa.


En el transcurso de estos diez o quince días de Agosto me encontré, por tercera vez, con Némesis pero ya casi como una antigua amiga. Fue durante la lectura de la novelita de acción “Eye of the Storm” de Jack Higgins sobre las consecuencias de la guerra del Golfo (La Primera). Un antiguo militante del IRA es contratado por el presidente de Irak para cometer un atentado contra un dirigente francés o inglés –no recuerdo bien- y aprovecha para visitar Belfast y arreglar cuentas con un infiltrado en sus propias filas y lo que se había planeado como una emboscada a una patrulla británica se convirtió en una trampa para los irlandeses. Cuando burló los servicios que guardaban al traidor y se presentó en su casa y lo tenía encañonado le preguntó: ¿Tú quién eres? Contestó mientras le disparaba a bocajarro: Soy Némesis.

Esta “aparición” fue simplemente la gota que colma el vaso. Hubiera sido un contrasentido no atender la llamada de la diosa.





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martes, 15 de enero de 2008


ELOGIO DE LA MESURA (6)

El Mito de Némesis


En el pasado verano y gracias a una serie de casualidades concatenadas tropezamos por vez primera con el nombre de Némesis, diosa griega de la venganza que castiga la felicidad desmesurada y la conducta desorbitada o irracional.

Entre bromista y provocador contamos a los amigos que se nos había aparecido en tres ocasiones, aunque en realidad fue simplemente a través de lecturas tan corrientes como una novela de Agatha Christie, un artículo del investigador Cayetano López sobre la desaparición de los dinosaurios y otra novelita sobre la guerra del Golfo, y todo ello en menos de una quincena.

Por otra parte, recientemente hemos asistido en la universidad de Alcalá a un seminario internacional sobre desarrollo moral y educación en el que tuvimos ocasión de conocer a los “pesos pesados” del proyecto educativo conocido como “filosofía para niños” y, por las veces que fue citada en los debates, la estrella invitada fue Antígona, arquetipo de la conciencia individual enfrentada a una ley injusta.

Con tantas incitaciones era natural el deseo de abrir de nuevo las tragedias griegas que leimos, ¡ay!, bastante tiempo atrás. Y seguramente nos reservarán más de una sorpresa agradable.

Las obras no han cambiado pero el lector ya no es el mismo: bajo la mirada alerta por el peso de algunos años, errores y fracasos, nos sabrán a nuevo los personajes, los discursos y las emociones que promueven; y lo que teníamos olvidado brillará ahora con una nueva luz y una nueva perspectiva.

Ya nos ocurrió algo similar con la relectura de Ortega y Gasset; fue como una revelación, por ejemplo, su defensa de la ineludible necesidad de la unidad europea que aparece en el prólogo de “La rebelión de las masas”, escrita en los años veinte, o la profecía de la caída de los regímenes fascistas y comunistas en “En torno a Galileo”, editada en los treinta y que no recordábamos en absoluto.
(Publicado en el Semanario “ESCUELA ESPAÑOLA”, de Madrid el 4 de noviembre de 1993)

jueves, 3 de enero de 2008


ELOGIO DE LA MESURA ( 5 )

El Mito de Némesis



Los poemas de Píndaro, que se han conservado, son una colección de Epinicios, es decir, odas destinadas a celebrar el triunfo de los vencedores en los juegos atléticos de Olimpia, Delfos, Corinto y Nemea.. Eran cantados y bailados por un coro con acompañamiento de lira y flauta; pero se han perdido la música y coreografía.

Píndaro expone en una parte de las odas su filosofía de la vida, coincidente con la sabiduría tradicional del pueblo heleno, la condición humana, la necesidad de afrontar los riesgos, el esfuerzo necesario del hombre, su relación con la divinidad, la limitación del ser humano, el peligro de la arrogancia, la temeraria “hybris”…
Es considerado el mejor poeta lírico de la Grecia clásica –sólo comparable a Homero, éste en el campo de la épica—y su obra constituye un hito esencial para el conocimiento de la idea de Némesis en la cultura griega.

Nació en Tebas en 518 a. C., de familia noble y estuvo muy influenciado durante toda su existencia por la religiosidad del culto a Apolo en Delfos. Su amplia cultura y sus viajes y estancias en cortes extranjeras hicieron de él un escritor de altos vuelos y horizontes abiertos y un buen conocedor del alma humana y de la vida.

Las odas laudatorias a los vencedores de los juegos deportivos –que tenían también un marcado carácter sagrado - glorifican a reyes y nobles cuyas virtudes y triunfos se consideran frutos del esfuerzo pero, al mismo tiempo, de la herencia o legados de sus antepasados, de tal modo que para Píndaro incluso los méritos personales proceden del privilegio de la pertenencia a ciertas familias o a la descendencia de algún héroe.

Su ideal es el de los Heraclidas y de aquellos dorios fuertes y grandes atletas: los relatos míticos de Heracles fueron el evangelio de esta juventud que cifraba la felicidad en la fortaleza y agilidad del cuerpo y en la victoria en las carreras.

La máxima :”LA MESURA, LA MEDIDA ES LO OPTIMO, LA EXCELENCIA MAYOR” fue originalmente un mandato para el entrenamiento del cuerpo en la palestra y en los juegos deportivos antes de convertirse en el primero de los artículos de fe de la religión de Apolo en Delfos

Para Píndaro, Zeus es la divinidad por antonomasia y el fundamento y condición de la armonía y belleza del mundo divino y celestial. Los restantes dioses son considerados simples colaboradores y, de algún modo, funcionarios de Zeus. Sólo él es el todopoderoso, sabio y, esencialmente, justo. En Pítica III se lee : “ hay un dios que alcanza todas sus metas, es más veloz que el águila en el aire y que el delfín en el mar; doblega al mortal arrogante y otorga a otros gloria imperecedera”

Ante esta divinidad define al hombre con una brillantísima metáfora que no ha cesado ni cesará de ser repetida por escritores de todos los tiempos.. “En breve crece el gozo de los mortales e igualmente cae por tierra sacudido por una esperanza descarriada. EFÍMEROS SOMOS, ¿QUÉ ES UNO? ¿QUÉ NO ES? SUEÑO DE UNA SOMBRA, EL HOMBRE” (PÍTICA III)




“THE VERY SUBSTANCE OF THE AMBITIOUS IS MERELY THE SHADOW OF A DREAM”

SHAKESPEARE : HAMLET ( 1)

“WE ARE SUCH STUFF
AS DREAMS ARE MADE ON, AND OUR LITTLE LIFE
IS ROUNDED WITH A SLEEP

SHAKESPEARE: “LA TEMPESTAD” ( 2 )


“QUÉ ES LA VIDA? UN FRENESÍ.
¿QUÉ ES LA VIDA? UNA ILUSIÓN,
UNA SOMBRA, UNA FICCIÓN,
Y EL MAYOR BIEN ES PEQUEÑO;
QUE TODA LA VIDA ES SUEÑO,
Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

Calderón de la Barca: “La Vida es Sueño”





“La fama, que por su dulce voz encanta a los orgullosos mortales y parece tan bella, no es más que un eco. un sueño, ¿ Qué digo ¿. la sombra de un sueño que se disipa y se desvanece al menor viento”
Taso: “Jerusalén libertada”



Píndaro considera que aquel que ha conseguido éxitos sin esfuerzos parece a los ojos de la muchedumbre un habilidoso que, entre los insensatos, ha sabido gestionar su vida y aprovecharse de las circunstancias, pero el éxito no depende exclusivamente del hombre; es la divinidad quien lo concede. Unas veces eleva a uno y, en un abrir y cerrar de ojos, lo abate. Sólo los hombres de bien son capaces de soportar esta situación y de aceptarla al estar convencidos que esta actuación divina es una preparación y educación para el bien.

Si el mortal se mantuviera siempre sobrio y no se extralimitara, si no sobrepasara su condición, si respetara sus propios límites, esta educación no sería necesaria. Este es el sentido más profundo, según Píndaro, del conocido mandato délfico “CONOCETE A TI MISMO”.

Conforme a una antiquísima tradición griega la verdadera condición humana se manifiesta cuando el hombre adquiere riquezas, que, en la mayoría de los casos, se la identifica con la felicidad. En esas circunstancias es más necesario y urgente que el ser humano recuerde su condición de mortal, “que le parió una mujer también mortal”, “que la tierra terminará cubriéndole”. Pero el orgullo, la jactancia, altanería, las tinieblas de la locura y de la ambición le ciegan hasta el punto de olvidar su condición esencial. Se olvida de moderar su avaricia.

En este sentido, Píndaro elabora la mejor formulación del credo de Némesis en la Pítica III : “Debemos pedir a los dioses exclusivamente aquello que conviene a corazones humanos. Debemos tener los pies sobre el suelo y no olvidar nuestra condición. ALMA MIA, NO ASPIRES A LA VIDA INMORTAL, PERO AGOTA, APURA EL CAMPO DE LO POSIBLE”
Todo lo que los mortales hacen más allá de los limites que le están asignados es, pues, un atentado a la divinidad, Nunca debe aspirar a convertirse en un dios, (Istmica V). Nadie debe “endiosarse”.
“La especie más ilusa entre los hombres son los que desprecian lo que les rodea y sueñan con alcanzar lo lejano, fundando sus esperanzas irrealizables persiguiendo fantasmas” (Píticas III)


Para nuestro poeta la temeraria “hybris” es manifestación de la presunción, de la arrogancia espiritual que incita la reacción de la diosa Némesis. Píndaro ejemplifica esta actuación en las fábulas de Ixión y Tántalo por creerse dioses y recibir el castigo merecido.

“Tras haberse ganado una dulce existencia entre los benévolos dioses del Olimpo y haber sido perdonado por el crimen cometido contra su suegro, no soportó una dicha duradera, cuando enloquecido se enamoró de Hera, hermana y esposa de Zeus. Su insolencia lo empujó a un arrogante desvarío y en seguida el hombre sufrió lo que era de esperar. Dos fueron las faltas que le acarrearon su castigo: una, que el héroe fue el primero entre los mortales que derramó taimadamente sangre de su estirpe y la segunda, la vez que intentó seducir a la esposa de Zeus en sus espaciosas alcobas. Hay que ver siempre la medida de todo según la de uno mismo.” (PíticaII) Zeus no se ensañó con él, sino que creyendo que había enloquecido al alimentarse con el néctar, se limitó a expulsarlo del Olimpo, pero éste, al volver a habitar entre los mortales, se jactó de haber deshonrado al rey de los dioses, el cual, con uno de sus rayos implacables , lo arrojó al Tártaro, ordenando a Hermes que lo atase a una rueda de fuego, que debía girar sin descanso durante toda la eternidad.

“Si hubo algún mortal a quien honraron los vigías del Olimpo, ese fue Tántalo. pero no supo digerir su gran fortuna y por su desmesura se acarreó un castigo grandísimo que Zeus suspendió por encima de él: la piedra colosal que siempre quiere apartar de su cabeza y que lo mantiene apartado del placer, condenado al suplicio de un hambre eterna y de una eterna sed. Porque robados a los dioses, entregó a los comensales de su tiempo el néctar y ambrosía que lo habían convertido en inmortal. Y es que yerra el hombre que pretende hacer algo sin que un dios se percate”(Olímpica I )


"Para los vencedores en los juegos, el cielo de bronce nunca le será accesible, mas de cuantos esplendores podemos lograr la raza mortal, ellos alcanzan el final de la travesía. Pero ni con naves ni yendo a pié podrían encontrar la senda maravillosa que conduce a donde los Hiperbóreos se congregan. La música no está ausente de sus costumbres; por todas partes se agitan coros de doncellas, resonar de liras y silbos de flautas, y con sus cabellos ceñidos de áureo laurel se divierten alegremente. Ni las enfermedades ni la vejez funesta afectan a su sacra estirpe; por el contrario, sin fatigas ni luchas viven sustraidos a la más que justa Némesis” (Pítica X). Referencia de Píndaro a la Edad Dorada y la única vez que cita explícitamente a la diosa .

Para terminar, queridos amigos, este último consejo de nuestro poeta:”En la prueba se revela la perfección de aquello en lo que se llega a ser señero: un niño, entre niños, un hombre, entre hombres y, en tercer lugar, entre los de edad avanzada, según la etapa que como humanos nos toque vivir. La vida de los mortales comporta cuatro virtudes e invita a pensar en lo que tenemos en el presente. Tú no estás lejos de ello. SALUD, AMIGO. De veras yo te envío esta miel unida a blanca leche, mezcla coronada de espuma: una bebida de himnos en los sones eolios de las flautas”.(Nemea III )


Píndaro: “Epinicios” Edición de Pedro Bádenas de la Peña y Alberto Bernabé Pajares. Ediciones Akal , Madrid, 2002
( 1 ) La verdadera substancia de la ambición no es más que la sombra de un sueño

( 2 )
Estamos hechos con la misma materia de los sueños y el círculo de nuestra corta vida se cierra también con un sueño

sábado, 17 de noviembre de 2007

ELOGIO DE LA MESURA 4

Menelao y Patroclo
La cuarta generación de hombres, “raza divina de héroes”, guerrea junto a los muros de Troya: “allí se oían los lamentos de los moribundos y los gritos jactanciosos de los matadores y la tierra manaba sangre”. Los dioses participan en la batalla; unos, en el campo troyano; otros, a favor de la confederación aquea. Hasta los caballos sobrepasan su condición natural. Hector exhorta a los suyos : ¡”Divino Lampo! Que desayunas regalado trigo mezclado con vinos”. En este ambiente casi sobrenatural que describe La Ilíada, Némesis es la gran ausente. Ni una sola vez aparece su nombre en los poemas homéricos. Sin embargo…

Valores como la valentía, la gloria personal, el juego limpio, el respeto a las obligaciones debidas a la hospitalidad – casi una relación familiar – el honor…constituyen el código de conducta de esta sociedad de guerreros. Cualquier infracción a alguno de ellos despierta en el infractor y en toda la sociedad, si la conoce, un sentimiento apasionado que los griegos llamaban némesis y de muy difícil traducción. Indignación, rencor, vergüenza ajena podrían acercarse al sentido de la palabra.

La lucha en el combate es el ámbito más propicio para originar este sentimiento, sobre todo cuando la situación es comprometida para el héroe. Recordemos a Menelao que duda acometer a Hector o huir provocando la némesis entre sus compañeros al faltar al honor que su condición y clase le exige; al final, resuelve retirarse porque no sería justo luchar contra quien está tan manifiestamente apoyado por una deidad: el combate no sería entre iguales, de tú
a tú, de poder a poder.

Para un lector de nuestro tiempo, la conducta de Aquiles, retirado en sus cuarteles durante una buena parte del poema parece una desorbitada reacción ante el ultraje recibido de Agamenón por adueñarse de Briseida, su esclava favorita. Aquiles se justifica al decir que los aqueos no pueden sentir némesis por su actitud evasiva ante la lucha porque fue él quien primero fue ofendido.

También a los dioses les asalta este sentimiento-pasión. Durante el tiempo que Zeus apoya exclusivamente a los troyanos Poseidón siente némesis. Ares increpa a Zeus si no siente némesis por la ayuda de Atenea a los aqueos.

A un dolor o una decepción exageradas solemos calificarlos como “mayúsculos”.¿ Se le ocurriría a algún griego genial la metáfora “ Némesis mayúscula”?. Quizás esta hipótesis-ficción sea del agrado de mentes conformadas “al modo geométrico”.





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ELOGIO DE LA MESURA 3

















El mito de Némesis


Una antigua tradición tansmitida por los Cantos Cípricos nos refiere cómo Némesis, amada por Zeus, trata de rehuir los abrazos del dios y, en su huida por mares y tierras, adquiere diversas formas y disfraces para acabar escondida en Ramnunte, convertida en oca. El rijoso Zeus la descubre, se transforma en cisne y se une a ella; del huevo, fruto de esta unión, nació Helena. De este modo Némesis, a través de ella, está presente en la mejor y más famosa literatura clásica: La Ilíada, La Odisea, La Orestíada…

En Ramnunte, una de las “polis” del Ática, al norte de Atenas y a unos quince kilómetros de Maratón, existía desde antiguo un santuario dedicado a Némesis y el 15 de septiembre del año 490 a. C., día en que se libró la famosa batalla, puede considerarse un momento estelar en la biografía de la diosa. Los persas, con un ejército imponente y convencidos de alcanzar la victoria sobre las tropas atenienses, habían transportado incluso un bloque de mármol de Paros con el que pensaban tallar y erigir un trofeo tras conquistar Atenas.

Se habían mostrado demasiado seguros de su poderío –signo de desmesura- e incitaron la reacción de la diosa. Tras su derrota y huída, Fidias, con el mármol de Paros, esculpió una imagen de Némesis, que casi setecientos años más tarde aún se encontraba en el santuario de Ramnunte y fue descrita minuciosamente por Pausanias.

Némesis castiga el crimen, como las Erinias pero, con más frecuencia, es el poder encargado de suprimir toda desmesura, el exceso de felicidad o desgracia desmesurada de los mortales, el orgullo desmedido de los poderosos. Es una concepción fundamental del espíritu griego: todo aquello que sobrepasa los límites de su condición se expone a las represalias de la diosa, todo lo que trastorna el orden y armonía del universo y pone en peligro el equilibrio del cosmos. Es tópico el ejemplo de Creso que, demasiado feliz y confiado en sus riquezas y poder, es arrastrado por Némesis a la expedición contra Ciro, expedición que acaba por ser su ruina total.

Ni siquiera lo más sagrado queda al margen de esta ley. Esquilo, tan religioso y respetuoso con los dioses, lo expresa con claridad meridiana en la escena final de su tragedia “Las Suplicantes”, con palabras dignas de ser grabadas en mármol y ser colocadas en los frontispicios de todas las iglesias y templos, para aviso y antídoto de cualquier fanatismo religioso, oprobio para la divinidad y funesto para los mortales. Ante la pregunta del Coro : “¿Qué plegaria oportuna me aconsejas?”, responden las Sirvientas del culto : “Nada en exceso, incluso con los dioses”



Manuel Ventura Limosner



ELOGIO DE LA MESURA 2







ELOGIO DE LA MESURA (2)

El mito de Némesis

El relato historicista de Hesiodo podría ser considerado el antecedente mítico de las modernas filosofías de la Historia como las de Hegel o Marx y, últimamente, la de Fukuyama : “El fin de la Historia y el último hombre”, subtitulada con expresión algo altanera: “La interpretación más audaz y brillante de la historia presente y futura de la Humanidad
Hesiodo nos describe los avatares de las cinco razas de hombres que han habitado la Tierra. La primera, una raza áurea creada por los dioses, vivió sin preocupaciones, sin fatigas, sin trabajos. No conocieron la vejez y morían como acunados por un sueño. Tenían toda clase de bienes y la tierra producía abundantes frutos sin intervención humana.
A continuación crearon una segunda de plata, muy diferente a la anterior en naturaleza e inteligencia. Se mantenían en una infancia centenaria y, al llegar a la juventud, vivían un corto espacio de tiempo con grandes sufrimientos por falta de experiencia, pues no podían apartar la temeraria “hybris”, ni querían rendir culto a los Inmortales.
El padre Zeus creó una tercera raza de bronce, nacida de los fresnos, terrible y vigorosa, sólo preocupados por la violencia y la guerra. La cuarta, más justa y mejor, raza divina de los héroes. A unos los aniquiló la malvada guerra luchando ante las puertas de Tebas. A otros en Troya. Sólo unos pocos fueron establecidos por Zeus en los confines de la Tierra; allí continúan viviendo felices en las islas afortunadas.
Y después, no hubiera querido yo estar – dice Hesiodo – entre los hombres de la quinta raza, de hierro. No cesarán sus agobios, sus fatigas, su miseria. Los hijos no se parecerán a sus padres; el huésped será ingrato con quien le ofrece hospitalidad así como el hermano al hermano. Despreciarán a los padres ni los cuidarán en la vejez. No se considerará al que cumple su palabra, ni al justo ni al bondadoso. La envidia campeará entre los hombres malvados.
Entonces, cubriendo su suave piel con blancos vestidos, se dirigirán Aidós y Némesis hacia la morada de los Inmortales, abandonando a los hombres a su suerte. No habrá remedio para el mal.
A pesar de su ingenuidad este relato ha inspirado muchas utopías; algunas son simples juegos literarios, pero otras, nacidas con vocación transformadora del mundo, de la vida y del hombre, han originado gigantescas obras de ingeniería social que convirtieron el siglo XX en un mundo de horror y sangre.
Así lo enjuiciaba el admirado Albert Camus : “ Olvidan la miseria de los arrabales por una ciudad radiante; la justicia cotidiana por una vana tierra prometida; desesperan de la libertad de las personas y sueñan con una extraña libertad de la especie; rechazan la muerte solitaria y llaman inmortalidad a una prodigiosa agonía colectiva. Entonces, cuando la revolución se convierte en ese mecanismo mortífero y desmesurado, se hace sagrada una nueva rebelión en nombre de la mesura y de la vida”
Parece inspirado por Némesis. Y así es.

ELOGIO DE LA MESURA 1

Zeus y Némesis
El mito de Némesis

Némesis es una diosa y también una abstracción, una idea. Ambas nacieron gracias al genio griego y con tanta vitalidad y voluntad de supervivencia, tal vez por estar enraizadas en lo más hondo de la condición humana, que han llegado hasta nuestros días a través de la historia cultural de Occidente.

Desde la noche de los tiempos –el tiempo del sueño lo llaman en nuestras antípodas- y entre los pueblos ribereños del mediterráneo oriental corría ya de boca en boca la vida y milagros de Némesis. Fue Hesiodo, sin embargo, quien la hizo subir al escenario de la Historia. En “Teogonía” nos la presenta como una más de las hijas de la Noche,”azote para los hombres mortales” y en “Trabajos y días” se convierte en personaje central, estrella indiscutible del famoso relato del mito de las razas humanas.

Desde entonces Némesis, o lo que representa, ha sido invitada de honor en obras señeras del Canon occidental : Homero, Píndaro, las tragedias griegas, Ovidio, Horacio, Shakespeare, Cervantes, Camus…Por otra parte, metáforas como “edad dorada”, “hombre nuevo”, “el superhombre”, “el último hombre”…alimentadas con la savia del relato historicista de Hesiodo y, por tanto, impregnadas con la presencia – ausencia de Némesis, pueden reconocerse en sesudos tratados filosóficos, históricos, políticos.

Invitamos al lector, desde esta columna, a una especie de viaje iniciático por estos autores y temas, en busca de pistas, en seguimiento de rastros de la presencia – ausencia de Némesis. Será un viaje tranquilo, sin sobresaltos; pero tratándose de una diosa no debería sorprendernos si, alguna vez, pudiera parecer que hemos traspasado la sutil raya de tiza en el suelo que separa el Arte y la Vida para adentrarnos en tierra de nadie, en un ámbito crepuscular, de duermevela, en el que lo más simple – un libro o un viaje, por ejemplo- adquiere inesperadamente el contorno incierto de las sombras o la substancia inverosímil de los sueños; y lo ficticio, lo puramente poético, se consolida ante nosotros con la consistencia y densidad del mármol o del acero. Sin duda será efecto de un espejismo. Pura apariencia.

Para esta empresa serán imprescindibles el interés del lector y la amabilidad de estas páginas que nos acogen. Páginas en las que Némesis, tan enemiga siempre de todo lo arrogante y presuntuoso, se encontrará muy a gusto. Páginas que nacen y mueren en el mismo día. Pero que cada día renacen de nuevo; una; y otra; y otra vez. Como la rosa. Como el mito
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